jueves, 24 de abril de 2014

"El Margaret River Pro"


El famoso río Margaret Mainbreak, en Australia, acoge al mundo del surf en su segunda parada del campeonato del mundo y en su primera edición en el Drug Aware Margaret River Pro 2014, lugar exótico donde algunos de los pros jamás habían surfeado por esta zona. Potente y difícil ola  la que espera a nuestros surfistas que con frecuencia rompe de izquierdas aunque también puede ofrecer buenas derechas. La ASP también ha querido añadir la ola de “the box” siendo una ola muy potente que, si bien es muy corta, ofrece tubos perfectos cuando las condiciones son favorables. 

Antes de nada, decir que la nota dominante que sigue deslumbrando en este campeonato no es otra que la de Gabriel Medina. El brasileño sigue surfeando entre tiburones siendo un autentico rodillo para estos. Sigue sin temblarle el pulso al ver de cerca a los grandes y ni mucho menos cuando esta encima de la tabla desafiando a cualquier rival se llame como se llame. Pasan y pasan los días y su nombre va escalando posiciones en el cuadro del campeonato al contrario que otros van cayendo cuando su nombre se ve emparejado con el de él. Suma y sigue.

El campeonato ha comenzado  sin muchas sorpresas. Los favoritos haciendo honor a su status han engullido a sus rivales en sus respectivas eliminatorias. Destacar el duelo en 2ª ronda entre Adriano da Souza y Aritz Aranburu, donde el surfista de Zarautz hizo meritos suficientes para clasificarse pero la decisión de los jueces, a mi parecer muy discutida, no dio opciones al español eliminándolo de este campeonato. Una auténtica pena.

La 3ª ronda nos ha dejado dos sorpresas, la eliminación de Taj Burrow por parte del australiano Bede Durbidge y la del actual campeón Fanning siendo Yadin Nicol su verdugo. La 4ª ronda ha sido contundente donde Gabriel Medina, Kelly Slater, Nat Young y Bede Durbidge han pasado como primeros y directamente a cuartos de final. (Tanto en 1ª como en 4ª ronda se hacen eliminatorias de tres surfistas cada una y en ellas el que consiga quedar primero o mejor dicho, mejor calificación obtenga, pasa directamente a tercera ronda o a cuartos de final respectivamente y como premio evitan una eliminatoria).

Sin dos cocos importantes fuera del agua y ya eliminados, Burrow y Fanning, la 5ª ronda no nos ha querido para nada sorprender. En ella Jordy Smith, Josh Kerr, Michel Bourez y Joel Parkinson han pasado sin apenas apuros sus respectivas eliminatorias. Ya en cuartos de final y sin aún nada por decidir, el cosquilleo en los estómagos de los aficionados es cada vez más palpable con los duelos que nos ha dejado: Durbidge frente a Smith, Medina frente a Kerr, Young frente a Bourez y más que un duelo, el clásico por excelencia en el mundo del surf, Slater frente a Parkinson.  ¡Que empiece ya!

viernes, 4 de abril de 2014

BASILEA 3-0 VALENCIA: EL VALENCIA SE VACÍA EN SUIZA


Se auguraba un buen encuentro de ida de los cuartos de final, tranquilo en el St. Jacob Park de Basilea ante la ausencia de toda la afición del equipo suizo. Vacío el estadio y vacío se ha quedado nuestro Valencia después del batacazo con mayúsculas que se ha dado en este partido el conjunto de Juan Antonio Pizzi. Puro trámite el que le espera al conjunto valencianista en Mestalla que a no ser que tire de épica va a tener muy complicado jugar la siguiente eliminatoria.
Con un conjunto “Ché” bastante prudente y muy conservador, al igual que los locales comenzaba la primera parte y transcurrían los primeros veinte minutos de partido. Parecía que los dos equipos se estuvieran tanteando, porque esto de jugar sin el calor de la grada a bien seguro les condicionó. Al que sí condicionó y mucho fue al central del Valencia Philippe Senderos, que por unas molestias acabó siendo sustituido en el 20′ por Barragán.
La primera la tuvo el Basilea plantándose delante de la portería de Guaita y fallando una clara ocasión de la noche. Pero a la segunda y en el 33′ llegaba el primero del Basilea de fuerte disparo desde la esquina del área de Matías Delgado. Y sin tiempo para reaccionar, en el 37′ llegaba el segundo, también de Matías Delgado. Terminaba así la primera mitad de un encuentro que se le ponía al Valencia muy cuesta arriba y que mucho debía hacer para resolverlo.
La segunda mitad comenzaba con el Valencia volcado a por el partido, sin miedo a poder ser sorprendido por el conjunto suizo. Enchufado desde el inicio Pizzi movió banquillo para sacar a Fede que andaba algo pérdido y dar entrada a Piatti, que poco pudo hacer además de no estar demasiado acertado.
La lesión de Matías Delgado, el gran héroe de la noche, fue un respiro para la zaga valencianista pero solo fue eso, un respiro. Después de varias internadas por la banda izquierda con centros poco milimetrados para ser rematados le llegó a Keita un balón dentro del área que golpeó sin mirar, pero Sommer atajó con algún que otro apuro. Fue la mas clara para el Valencia y el destino quiso que ese balón fuera a las manos del portero del Basilea, como también quiso que llegara el tercero.
Sacaba Sommer en largo cuando el balón caía del cielo y dejaba completamente solo a Stocker, que controlaba a la perfección. Barragán a pocos metros se emblandecía y dejó tiempo al jugador para que pensara, éste sin dudarlo picó el esférico ante la salida un Guaita que poco pudo hacer para evitar el tercer gol del equipo suizo. 3 a 0 y bofetada inmensa la de este Basilea a un Valencia que reaccionó tarde y se dejaba en Suiza la eliminatoria tanto sentenciada como perdida.
Ficha técnica
Basilea: Sommer, P. Degen, Schär (Embolo min 72´), Sauro, Xhaka, Aliji, Stocker, Serei Die, D. Degen (Frei min 45´), Marcelo Díaz y Matías Delgado (Elneny min 67´)
Valencia C.F.: Guaita, Pereira, Mathieu, Senderos (Barragán min 33´), Bernat, Keita, Feghouli, Parejo, Fede (Piatti min 69´), Vargas y Alcácer.
Goles: 1-0; min 33- Matías Delgado, 2-0; min 37- Matías Delgado, 3-0; min 91- Stocker.
Árbitro: Martin Atkinson (colegiado inglés) amonestó por parte del Valencia a Senderos (minuto 18) y por parte del Basilea a Serei Die (minuto 36) y Embolo (minuto 75).
Estadio: St. Jacob Park (Basilea, Suiza) 350 espectadores

jueves, 3 de abril de 2014

NADIE LLORA EL TANGO DE BANEGA


Casi nadie en Valencia se acuerda de Éver Banega. El casi adiós del “Tanguito” hace que muchos “baneguistas” en Mestalla se pregunten: ¿por qué? Demostrando una calidad propia de los mejores futbolistas desde el día que debutó, y a pesar de su tambaleante vida extradeportiva, se ganó a los enamorados del fútbol de salón; ese fútbol que algunos valencianistas seguramente echarán de menos lo que resta de temporada.
En 2008, frente al Barcelona, salía al campo un chaval de apenas 19 años que había costado la friolera de 18 millones. Esa noche se comió el campo y dejó boquiabiertos a todos los que lo presenciaron, como si llevara toda la vida jugando en Valencia. Un derroche de fútbol que hizo que en Mestalla se empezaran a frotar las manos ante la llegada de tal perla al equipo.
Lo que no sabían es que esa temporada fue el comienzo de la caída del Valencia, con Ronald Koeman y Juan Bautista Soler como emperadores de aquel impero que pronto empezó a ser destruido por la crisis del ladrillo y la mala gestión deportiva y extradeportiva. En ese momento llegó Éver, en el más inoportuno, en el inicio del peor momento institucional del Valencia hasta el momento. Y que aún dura.
Lo mejor de Éver es que, a pesar de que fuera del campo tuviera más de un percance, dentro de este era capaz de ser único, tuviera a quien tuviera delante. Ese es Éver Banega, capaz de todo y de nada. De ganarse a todos con tan solo un control, un regate fácil y un pase al hueco; y capaz de que lo olvidemos, por su triste, irremediable y siempre discutida irregularidad. Por esta última, casi nadie ha llorado su casi adiós del Valencia.
Aún otorgándole el mítico “10″ a la espalda y el brazalete de capitán, con todo lo que suponían estos galones, Éver seguía siendo intermitente. Una de cal y dos de arena. Intermitente siendo el mejor, siendo el escudo del Valencia y el capitán. Su cabeza o quizás su personalidad no encajaban con tanta responsabilidad.
El Newell’s Old Boys argentino es su nuevo equipo hasta el 31 de junio, el equipo de toda su vida. Con las cualidades que tiene el mediocampista, seguro que será el estandarte de este equipo, pero la gran duda esté en si lo hará como en Valencia o como realmente sabe hacer. Lo que nunca podrá negar es que en Valencia, a pesar de su vida extradeportiva, siempre se le apoyó y, sobre todo, se le esperó. Conociendo el ADN de fútbol que corría por sus botas se esperó cada año a su consagración definitiva, pero esta nunca llegó.
Siempre recordaremos tu fútbol, pero aún más que nunca fuiste lo que podrías haber sido. El mejor. Suerte, “Tanguito”.

¿QUE PRECIO TIENE LA VERDAD EN EL FÚTBOL?

En el mundo del fútbol hay miles de historias sin resolver que el tiempo, siempre dictador, hizo que quedaran archivadas en el olvido para que nadie supiera la verdad. Y quedaron así, con un cuño en mayúsculas recalcado por la oscuridad y el color negro de la duda. Archivos “top secret” en los que nunca se supo qué pasó realmente.
Muchas veces llegaron a salir a la luz, al ser destapados por curiosos y a la vez valientes, convertidos en auténticos detectives a los que les atrajo saber la verdad. O también por un remordimiento insoportable, que hizo que los culpables o artífices de tal artimaña contaran la verdad para conseguir respirar ante tal angustia, parecida a la de cuando te quedas sin aire debajo del mar y buscas la superficie desesperadamente.
Gestión de fichajes, comisiones, dopaje en deportistas activos o inactivos, anécdotas y escándalos sin resolver… ejemplos de pura especulación que cuando salen a la luz, y como si de un Big Bang se tratara, explotan arrojando miles de pedazos a sus protagonistas. Y a partir de ahí ruedan cabezas.
Este no es el caso de Otamendi, el último en archivarse como “top secret”, cuya verdad todavía está por descubrirse. Este, al ser el último, tiene especial relevancia para ser puesto como ejemplo.
Lo que sabemos de este asunto es que el Valencia estaba interesado en fichar al jugador argentino, pero el Oporto pedía mucho por su traspaso, en concreto 22 millones de euros. El Valencia esperó a que el equipo portugués flojeara y así fue: el Oporto rebajó sus pretensiones hasta los 15 millones y el Valencia ofreció 12. Al final se convirtieron en 12+3 en variables para llegar a los 15 que pedía el equipo portugués. Al jugador se le ha tenido que ceder al Atlético Mineiro porque no se cerró el fichaje dentro de la fecha tope que designa la UEFA para el mercado invernal. Una gestión más que dudosa. Pero ahora nos preguntamos, ¿de dónde saca el Valencia esos 15 millones? ¿Hay alguien detrás? ¿Cómo se ficha a alguien por esa cantidad y se le cede al mismo tiempo?
Un fuego cruzado de noticias que llegaron de todas partes, apuntando también hacia todas partes. Demasiadas versiones: primero se colocaba al argentino en Valencia, luego se decía que el club “ché” lo negaba, después se aseguraba que venía cedido, en Oporto lo daban por hecho, en Valencia no… En fin, una ola enorme de especulación y opinión que hacia que todo oliera cada vez peor.
Sabiendo esto no nos sentimos muy partícipes de este mundo del fútbol. Creemos saberlo todo, pero estamos totalmente equivocados. Ciegos. Sabemos lo que nos cuentan, lo que vemos y lo que a veces nos podemos imaginar, o sea, lo que ellos quieren que sepamos e incluso lo que ellos quieren que nos imaginemos. Hipnotizados pero despiertos, totalmente abducidos.
Cuando llega el fin de semana, nosotros seguimos ahí, en el campo, con ilusión, animando a nuestro equipo mientras unos pocos hacen lo que les place con él y nos esconden la verdad. Y somos nosotros quienes sienten los colores infinitamente más que ellos y no le dejamos de lado nunca. ¿Qué relación tiene verdaderamente el aficionado con su equipo? ¿En qué nos hemos convertido? ¿Qué somos y qué sabemos?
¿Que precio tiene la verdad en el fútbol?  Lo que sé de ella es que cuando la esconden siempre viene acompañada de corrupción, escándalo y culpa.

"NO HAY PIEDAD PARA DIEGO LÓPEZ"


Las Muneras eran las peleas de los gladiadores en el Coliseo Romano. Estas fueron de gran seducción para la plebe siempre justiciera y seguidora de sus gladiadores de los cuales decidían quien debía morir o no y por lo tanto, quien debía seguir en la arena. Pasados XXI siglos esto se traslada a la grada del Bernabéu, muy dividida por dos de sus gladiadores: Casillas y Diego López.

Este último, a pesar de estar cuajando grandes batallas no se le permite en el ruedo absolutamente nada. Invadido el anfiteatro por casillistas, al gladiador lucense le persigue la constante cruz de tener terminantemente prohibido fallar, como si su vida dependiera de ello y es que a mi parecer, desde que el Emperador Mourinho lo hiciera titular, solo ha recibido abucheos por parte de la plebe, una auténtica injusticia. Como si fuera Diego el vivo recuerdo del antiguo legado de su ya ex emperador José y que su política hizo dividir al madridismo en el coliseo blanco.


Un hombre que siendo la sombra de esta legión no se gana a nadie ni por muchas apariciones que tenga ni por muy callado que este, ni por mucho que salga con vida ni por tantas veces salve la vida a sus compañeros, la grada blanca seguirá machacándole hasta que falle, hasta que pueda juzgarlo y hasta que pueda señalar con el dedo pulgar al suelo, dictando la suplencia de este. Llegará un día en el que la suplencia se haga realidad, todo el coliseo se levante y aplauda esa decisión, pero lo que dejará esta historia en el recuerdo es que hubo un gladiador capaz de sobrevivir la crueldad de la arena y la incesante presión de la grada.

"ALGO MÁS QUE UN TATUAJE"



Originariamente los tatuajes corporales servían a propósitos rituales o para concretar todo tipo de rangos. En la actualidad, son numerosos los tatuajes que podemos ver en la gente y más todavía en las pieles de nuestros deportistas. Unos más discretos que otros, embellecen la piel de estos para complementar sus cuerpos atléticos. Pero más allá de la estética, algunos inmortalizan en su cuerpo mensajes, retratos, dibujos o símbolos para acompañarles en su vida profesional siendoles de gran autoayuda, motivación y en ocasiones muy útiles para la concentración.  

Ejemplos como el del tenista suizo Stanislas Wawrinka el cual lleva en su antebrazo izquierdo, una frase que utiliza para motivarse: "Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Inténtalo otra vez. Falla otra vez. Falla mejor".  O el caso del también tenista Janko Tipsarevic, gran amante de la filosofía, el cual lleva inscrito la frase de “La belleza salvará el mundo”, también de gran significado para este. Otro que quizás algunos conozcan es la del ex jugador del F.C Barcelona Thierry Henry, que en su muñeca derecha lleva marcados unos símbolos polinesios que hacen función de talismán y que tantas veces le hemos visto besarlos cada vez que el francés veía portería. Estos son algunos ejemplos de tatuajes que utilizan los deportistas para motivarse y/o para sentirse protegidos.
Pero no acaba aquí y es que la tinta y la aguja dan para mucho. Un caso curioso es el de muchos atletas olímpicos con el símbolo de los Juegos Olímpicos y en algunas ocasiones la sede donde participaron: el exgimnasta español Gervasio Deferr en su tobillo, el atleta británico Nicholas Robinson Baker en el pecho y la del italiano Aldo Montano y la atleta estadounidense Hyleas Fountain ambos tatuados en la ingle.
Rememorar hazañas logradas, también es motivo para que la tinta quede plasmada en la piel de los deportistas. Es el caso de algunos jugadores de la selección italiana de fútbol; Materazzi, De Rossi o Luca Toni; los cuales llevan el recuerdo en su piel de aquella copa del mundo conseguida en 2006 y un conocido como Sergio Ramos que al igual que estos, también lleva el recuerdo de la de Sudáfrica 2010.
Otro caso son los motivos familiares, los nombres o los números como por ejemplo el “Iceman” en el antebrazo de Kimi Raikkonen o el número “9” de Fernando Torres en la muñeca. Pero hay uno en especial que reúne en su esbelto cuerpo todo tipo de dibujos, simbolos y formas, no es otro que el exjugador de fútbol inglés David Beckham. El británico lleva prácticamente todo el tronco superior de su cuerpo completamente decorado, desde los nombres de sus hijos y el de su mujer, pasando por el número “7” en números romanos que fue el que vestía en el Manchester United y terminando por los tres querubines sosteniendo a Jesucristo que significan que espera que sus hijos cuiden de él.
Todos ellos, ya sea en brazos, piernas o torso, son de un significado muy especial, cada uno con el motivo que sea acompaña y de algún modo, ayuda al deportista a superarse en su carrera profesional. Recordar viejas hazañas conseguidas, recordar lugares donde han competido, sentirse protegidos…

El tatuaje siempre se ha visto mal en muchos contextos pero en el mundo del deporte a día de hoy no, y es que a la vista está que difícilmente podamos encontrar a algún deportista sin alguno uno de estos inmortalizado en su piel. 

DAVID FERRER. "EL COMIENZO DE UNA NUEVA ETAPA"


Un cambio, es lo que David Ferrer sentía que necesitaba para seguir adelante. Algo que le hiciera seguir creciendo y seguir haciendo historia en su exitosa carrera profesional. La decisión no fue otra que la de cambiar de entrenador después de quince años a las órdenes de su inseparable amigo y técnico Javier Piles y a los que el de Jávea, dio punto y final hace pocos meses para comenzar una nueva etapa en el último tramo de su carrera.
Ferru, a sus 31 años, anunció a finales del año pasado la ruptura definitiva con su antiguo entrenador después de tres lustros juntos luchando en un circuito con, seguramente, la mejor hornada de tenistas de la historia. David, sabedor de que difícil trabajo tendría tener éxito rodeado de tan buenos tenistas, ha luchado siempre para poder estar lo más arriba posible y es que si vemos su envidiable trayectoria, lleva aproximadamente 9 años entre los 10 mejores tenistas del mundo. Toda una hazaña.
Pero como todo en esta vida, tiene un principio y un final, la relación entre entrenador y jugador concluyó mermada por el cansancio acumulado de tantos años juntos. Ferrer y Piles decidieron que lo mejor por el bien del tenista, era separarse y dar paso a un nuevo cambio. Ese cambio lleva el nombre de José Francisco Altur, extenista profesional que alcanzo el número 88 en el ranking mundial en 1990 y que junto al antiguo cuerpo técnico del tenista, son los encargados de preparar al tenista de Jávea.
La noticia del cambio de ciclo de Ferrer es especial, ya que es el primer “top ten” del ranking mundial ATP que ha cambiado de entrenador, después de él los Federer, Gasquet o Djokovic también han cambiado de técnico.  El hecho de cambiar de entrenador para un tenista, supone un cambio enorme en todo lo relacionado a la preparación física y a la metodología de trabajo.
De todos modos la figura de este, ha ido evolucionando con el paso de los años, tanto es así, que el tenista se hace cada vez más prescindible y uno se hace más autosuficiente. Es el caso de Ferru, donde no siempre será acompañado por Altur en sus desplazamientos.  Su cuerpo técnico se repartirá los viajes del tenista alrededor del circuito mundial: Altur viajará 12 semanas (entrenador) y el resto de semanas se las repartirán entre Rafa García (entrenador y fisioterapeuta) y su hermano “Chapi”.
Sabiendo esto, vemos la madurez tanto tenística como profesional obtenida del jugador alicantino al lado de Piles, principal culpable de su gran evolución. Supo moldear a un jugador con mucho carácter y un tanto nervioso y del que ahora vemos con una capacidad de autocontrol y de superación en los peores momentos que actualmente son dos de sus mejores cualidades.
A simple vista, Ferru parece ser un jugador más del circuito, pero permítanme decir que esto no es así, es algo más que eso. Luchador por excelencia y gladiador de la pista, ese del que nadie habla y del que pocos le tienen en cuenta pero que después sus actuaciones quedan inmortalizadas en la memoria de los auténticos seguidores del tenis. Ningún otro jugador del circuito profesional ha sabido convivir e incomodar más que él a estos colosos de la raqueta como Federer, Nadal o Djokovic entre otros, dando la cara siempre entre derechas, reveses y su mejor arma, su resto, siendo el mejor del circuito.
Ahora sin Piles a su lado y con Altur a los mandos, se siente capaz de ganar partidos sin los consejos de su nuevo técnico al otro lado de la pista, amenaza con seguir construyendo su camino hacia su objetivo que no es otro que conseguir ese ansiado Grand Slam que en las últimas temporadas se le atraganta. Ganando un grande sería el broche de oro a una fantástica carrera profesional que bien merece éste posar en las vitrinas del salón de su casa.

Viendo el final de su carrera reflejada en el horizonte, inicia una nueva etapa marcada por el cambio de entrenador y por las jóvenes promesas que empiezan a pisar los talones y a pedir paso descaradamente queriendo ser los nuevos protagonistas. Esto, para Ferru, estoy seguro de que no será motivo de preocupación, porque lo realmente duro ha sido mantenerse donde ha estado desde que comenzó su carrera, en lo más alto. Sea como fuere, seguiremos los que lo seguimos, apoyándole hasta el final como se merece, como luchador que es.